RAZONES POR LAS QUE ODIO EL CUMPLEAÑOS
Una de las fechas que menos ganas me da de que llegue a lo largo del año es la del cumpleaños. Fecha en la cual los sentimientos más ridículos e incluso nimios y mezquinos salen a flote.
¿Quién se acuerda del cumpleaños de uno? Nadie. Incluso las madres parecen olvidar de forma chocante el cumpleaños de sus hijos después de los 12 años, sin contar con que antes de que pase ésto, las turbadoras escenas de piñatas y serpentinas en donde creen tener a sus hijos como reyes del día son banales y fatídicas. Si no fuera por Facebook, nadie le mandaría a usted una postal de felicitación o un mensaje. Es más, ni usted mismo se acordaría de su fecha de cumpleaños si no fuera por la famosa F.
Las personas creen que uno es susceptible al saber que no ellos no recuerdan la fecha de cumpleaños. Siempre que dicen “Ay, ¿está cumpliendo años? No sabía, perdón” creen que uno va a ir detrás de un muro a lamentarse al ver la cara de vergüenza que hacen. Y ni decir de los advertidos que están a tiempo de preguntar la susodicha: llegan con una cara de pastel recién glaseado haciendo felicitaciones creyendo que uno las está esperando con ojos y mente abierta, haciendo pompa de que sí recordaron la fecha cuando en el fondo saben que no es así.
Tampoco entiendo el por qué de la propia celebración de cumpleaños, ¿Por qué comprar pastel, golosinas y aperitivos para celebrar que uno se está volviendo viejo? ¿A caso a punta de masa, crema, glasé y caramelo quieren envejercerlo a uno?, claro, añadiendo a la insulsa canción en donde al final le recuerdan a uno (si alcanzan) cuántos años de viejo es que tiene.
Si usted es de los que espera con ahínco y respiro el día de su cumpleaños, recuerde antes: Cada día se hace más arcaico, cada año le sale una arruga de la cual no tiene nada de celebración y nadie recuerda su fecha de cumpleaños a menos de que revisen el calendario Hotmail o Facebook.





10 months ago
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